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  • Fátima Sancho

¿PLACER O FELICIDAD?

Uno de los grandes males de nuestro tiempo es que hemos confundido el placer con la felicidad. Esta sociedad necesita que consumamos como locos y para ello nos han vendido placer disfrazado de felicidad. Y lo hemos comprado... Decía Groucho Marx en tono irónico que "la felicidad está hecha de pequeñas cosas: Un pequeño yate, una pequeña mansión, una pequeña fortuna... "


Hace poco mi amiga Rosa me mandó un vídeo de un señor que se llama Robert Lustig, un médico experto en obesidad infantil y neuroendocrinología. RL aporta un enfoque científico muy interesante y explica las diferencias fundamentales entre placer y felicidad:


El placer es pasajero; la felicidad es permanente.

El placer es visceral; la felicidad es etérea.

El placer es recibir; la felicidad es dar.

El placer se puede conseguir con sustancias; la felicidad no.

El placer se experimenta en soledad; la felicidad con otros.

El placer continuado nos lleva a la adicción; no existe tal cosa como ser adictos a la felicidad,


Yo añadiría otra gran diferencia entre placer y felicidad: el placer viene de fuera, la felicidad habita dentro. Pero, como decíamos al principio, esta sociedad ha invertido los términos y nos han hecho creer que la felicidad está fuera, que es algo que se puede perseguir, que se puede comprar. Y ahí vamos todos como pollos sin cabeza y la tarjeta de crédito entre los dientes en busca de la felicidad...


Y por último, Robert Lustig nos dice que el placer es dopamina mientras que la felicidad es serotonina. Y esto... es pura química.


La dopamina es el neurotransmisor que le dice a nuestro cerebro "quiero más de esto" por lo tanto cualquier sustancia o comportamiento que libere dopamina realizado en exceso nos lleva directos a la adicción.


La serotonina es el neurotransmidor que le dice a nuestro cerebro "esto es suficiente" y está tan ligada a la felicidad que es uno de los ingredientes clave en muchos medicamentos antidepresivos.


Y el gran drama de todo esto es que la dopamina inhibe la serotonina de manera que la búsqueda de placer constante nos aleja de la felicidad duradera.

Robert Lustig también nos da las claves para reprogramar nuestra dependencia de dopamina y ser más felices. Debemos activar lo que él llama las cuatro "C"s:


CONECTAR: Estamos más desconectados que nunca. Las redes sociales no son conexión, son todo lo contrario. Necesitamos empatía, salir de detrás de las pantallas y mirarnos a los ojos.


CONTRIBUIR: Darte al otro y comprobar que lo que damos es valioso nos enfoca hacia dentro y nos conecta con lo que ya tenemos en vez de con lo que nos falta.


CUIDARSE: Dormir lo suficiente, comer sano, hacer ejercicio, bajar nuestros niveles de estrés y evitar el tabaco y el alcohol.


COCINAR: Si... cocinar! Porque hay alimentos que son generadores de serotonina (huevos, pescado, legumbres, cereales integrales frutos secos y semillas, chocolate negro y plátanos).


Yo apuesto por las cuatro "C"s con alguna licencia puntual y moderada de placer. Y recuerda... nunca tendrás suficiente de algo que no necesitas.

© 2020 by Fátima Sancho Life Coach

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